Un amor sin límites

Por Paloma Dulce
05 Septiembre 2020

La vida es tan maravillosa que cada minuto que pasa estamos renovándonos, reinventándonos con nuevas ideas, creencias y expectativas. Jamás me paso la idea de tener un perro, no le echare la culpa a nadie, simplemente no me nacía cuidar de alguien más. Pero el año pasado eso cambio por completo, leí por ahí que el perro te encuentra a ti y no tú a él, pues así fue nuestro encuentro entre canela y yo.

Mis padres se encontraban de visita en Utah, así como mi hermano Jaime al cual le encantan los animales, recuerdo que de pequeños decía que quería ser veterinario. Animada por mi familia, decidí buscar un perro para adoptarlo. Encontré varios opciones en internet  hice cita con sus dueños para conocer a los cachorros.

Recuerdo que viajamos más de una hora en auto para ver varios caninos ese día. Mi hermano menor solo se le dibujaba una sonrisa, él siempre ha amado los animales. Pues ese día vi más de cuatro cachorritos y ninguno me gusto. Nos habíamos dado por vencidos, regresaríamos a casa sin un perrito. De repente entro otra vez a internet a una de las aplicaciones, no sé como pero vi a Canela, envié un mensaje a los dueños que respondieron inmediatamente que buscaban a alguien quien adoptara a su perro pues ellos no podían cuidarla.

El encuentro debo confesar no fue el más efusivo de mi parte, cuando vi a canela sentí miedo de echarme esa responsabilidad, pero mi papá no me dejo flaquear, la abrazo le empezó hacer cariños y nos fuimos, de camino regreso a casa  llegamos a Wal-Mart y le compramos todo el kit desde comida hasta su cama, estábamos todos emocionados y llenos de alegría.

Al día siguiente Canela visito el veterinario y ahí nos enteramos que tenía tres años de edad, que nunca había sido mamá, y que era un mix entre Terry y Chihuahua, sana y llena de amor.

Entonces cada día Canela baby ha sido la luz de mi casa,  con los días su amor incondicional fue más grande, me di cuenta que había encontrado un gran amor, una compañera que estaría conmigo en todo momento, que me alegraría cada día y con ella acumularía maravillosas experiencias. Canela cambió mi vida de manera positiva. Nunca había tenido un perro, escuchaba mucho sobre los sentimientos que lograban provocar en las personas, pero no lo comprendía.

Tener un perro es maravilloso así como mucha responsabilidad  y estoy dispuesta a asumir los retos que esto con lleva  en dedicación, tiempo, paciencia, cambio de planes o dinero. Jamás tratare de convencer a alguien, de porque un perro debe ser la decisión correcta pues es algo, a lo que llegas convencido por ti mismo para evitar fracasos que nos hagan sufrir a nosotros y, sobre todo, al animal.

Los perritos aman sin recibir nada a cambio, es su naturaleza, aman a los humanos sobre todas las cosas y eso no cambiará nunca. Canela es juguetona, muy amorosa, siempre está conmigo en todos lados me acompaña, somos inseparables como la uña y la mucre. Todos los días salimos a caminar juntas. Le encanta comer sobres de pedigree y los premios. Cada mes va al spa, no le gusta mucho la parte de la quitada de pelito pero regresa oliendo a flores y con un collar nuevo. Le encanta hacer hiking disfruta de la naturaleza, se ha convertido en mi hija de cuatro patitas, me ha enseñado tantas cosas acerca de la lealtad, pero sobre todo del amor.

¿Tú por qué amas a tu hija/hijo perruno?

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