Escape a Pocono Mountains

Por Jorge Ayala
19 Agosto 2020

La ciudad de Nueva York ha tenido un verano bastante activo a pesar de las circunstancias actuales, aunque quienes vivimos en la ¨Jungla de Asfalto¨ a veces queremos darnos un respiro de nuestra ciudad, recorrer nuevos lugares y entrar en contacto con la naturaleza. Para dar solución a esta situación, los newyorkinos solemos escaparnos a Upstate o Long Island dentro dentro del estado de NY o viajar a estados vecinos como New Jersey, Connecticut, Pennsylvania, Philadelphia o Massachusetts.

Tuve la fortuna de encontrar un grupo de viajeros que comparten mi pasión exploradora y junto con ellos, este verano 2020 he visitado lugares increíbles cada fin de semana y en esta ocasión quisiera compartirles mi experiencia en Pocono Mountains, Pennsylvania.

El poblado de Jim Thorpe

Pocono Mountains, atrae cada año a miles de amantes de la naturaleza para disfrutar de increíbles aventuras al aire libre, siendo el ciclismo, rafting y el hiking las actividades más populares, aunque también se puede recorrer en un ferrocarril muy vintage, cuya estación se encuentra en el poblado de Jim Thorpe, un lugar con aires de villa europea.

Originalmente llamado Mauch Chunk cuando su actividad principal era la extracción de carbón, en 1953 cambió su nombre en honor al exitoso atleta estadounidense.

Es un encanto poder caminar por las calles del poblado y apreciar las coloridas fachadas, muchas de ellas decoradas con flores y bancas en la que los lugareños suelen descansar y ver pasar a los visitantes. Soy amante de las antigüedades y objetos únicos, por lo que en Jim Thorpe me encontré con una mina de oro en cada una de sus hermosas tienditas, que ofrecen autenticas joyas a precios increíbles.

Sus cafés, restaurantes y bares también tienen un encanto especial, en los cuales podemos encontrar auténtica comida americana y productos locales que podemos llevarnos a casa.

Durante las pocas horas que visite el poblado, disfruté muchísimo mi estancia y decidí comer en Molly Maguire´s Pub & Steakhouse, donde el menú y variedad de cervezas son bastante recomendables.

Pocono Whitewater Rafting

Esta fue mi primera experiencia de vida realizando rafting y sin duda no será la última. Este lugar a solo unos minutos de Jim Thorpe, cuenta con estacionamiento, cómodas instalaciones y una variedad de actividades excelentemente organizadas bajo la supervisión de guías especializados. Nosotros optamos por el rafting en el Lehigh River en balsas para 6 personas, con una duración aproximada de 4 horas. Cabe menciona que en los espacios públicos debe portarse el cubrebocas en todo momento.

Y tras colocarnos el chaleco salvavidas, tomar nuestros remos y escuchar las indicaciones de nuestra carismática guía, tomamos un autobús estilo escolar (si, de los amarillos) que nos transportó río arriba para el inicio de nuestra aventura.

Aunque al principio parecía aterrador, con el paso del tiempo me relajé y comencé a disfrutar de esta increíble experiencia. Algunas zonas del río eran algo turbulentas pero muchas otras eran bastante tranquilas.

Durante el recorrido nos encontramos con grupos de lugareños disfrutando con sus familias o entre amigos a las orillas del rio, quienes nos saludaban al pasar. Algo sumamente divertido fueron las guerritas de agua entre las balsas del grupo, cuando la corriente lo permitía, incluso en algunas zonas se podía bajar de la balsa y nadar un poco.

A mitad del recorrido estacionamos nuestras balsas en la orilla y visitamos un campamento preparado para descansar, donde nos ofrecieron hot dogs, frutas, bebidas y snacks, por lo que después de recargar energías, continuamos con nuestro recorrido hasta el final, disfrutando de las impresionantes vistas de las montañas desde el río y recibiendo algunos ataques de otras balsas armadas con sus pistolas de agua y cubetas, por lo que debíamos defendernos de la misma manera.

De regreso a las instalaciones principales, había una enorme fogata en la que los pequeños asaban malvaviscos y los diferentes grupos disfrutaban de los alimentos y bebidas que se ofrecían en el restaurante del lugar o compraban recuerdos en la tiendita, relajándonos el resto de la tarde tras concluir nuestra increíble aventura.

Sin duda esta visita a Pocono Mountains fue inolvidable y aunque solo fue un vistazo, me quedaron muchas ganas de regresar y continuar explorando esta maravillosa área de Pennsylvania.

Quienes tengan la oportunidad de salir a este tipo de espacios en cualquier parte del mundo, háganlo, anímense a darse un respiro ante la situación que atraviesa el mundo, siempre con las debidas precauciones y adaptándose a las circunstancias locales, exploren, vivan; la dicha de explorar y disfrutar de la naturaleza es algo que nutre el alma y nos da energías para continuar con nuestras actividades cotidianas.

Les invito a seguirme en Instagram como @jorgeayalanews

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