Despertar

Por Jorge Ayala
06 Agosto 2020

“Las pequeñas cosas de todos los días, son las grandes cosas que me da la vida… una luna llena… un beso en el cine y otro donde no da el sol” versa un legendario tema de la cantante Amanda Miguel, interpretada también por artistas como Gloria Trevi y las Chicas del Clan.

Después de escuchar esta canción  recientemente en reunión social, entre hookah y charlas esotéricas, la canción resonó en mi mente una y otra vez los días consecuentes, pues en estos tiempos de pandemia podría ser complicado disfrutar del día a día al vernos imposibilitados para realizar aquellas cosas que nos gustaban hacer de manera cotidiana; nuestra libertad ha sido coartada por un misterioso virus que surgió aparentemente de manera espontánea para poner al mundo de cabeza.

Un torbellino de emociones e inesperados sucesos se han suscitado en mi vida desde el inicio del aislamiento; mantener la estabilidad emocional y salud mental han parecido mayor reto que mantenerse libre de este virus.

Debo aceptar que he sido afortunado; en mi examen de anticuerpos salí positivo y en mi reciente examen regular salí negativo; aunque el haber estado infectado sin tener síntomas no es una garantía de inmunidad, sin duda es un gran alivio ante las circunstancias.

Por otra parte, quisiera pensar que a todos nos toca un momento en la vida en que debemos replantear nuestras prioridades, metas, sueños y anhelos. Siempre hay un elemento catalizador que nos empuja hacia un nuevo camino, experiencia que pudiera ser no del todo agradable, sino todo lo contrario.

A veces es como despertar de un mal sueño y percibir la realidad de una manera diferente. Este es el punto en el que se requiere de mayor fuerza porque los siguientes pasos se sentirán increíblemente pesados.

Una sabia persona me comentó que estaba en la etapa del “Despertar”; a los días siguientes otra persona en Facebook habló de su “Despertar” espiritual, y estas dos referencias las tome como una buena señal.

Sería ideal sentirse como en la canción Amanda Miguel y experimentar una gran dicha en el simple hecho de sentir los rayos del sol sobre nuestra cara entrando por la ventana, pero seguiré intentando.

Aunque aún no profundizo sobre qué significa y que va a a pasar en este “Despertar”, he decidido esforzarme dando pequeños pasos procurando disfrutar “las pequeñas cosas de todos los días”.

Siempre me ha encantado explorar nuevos lugares o regresar a mis lugares favoritos, el salir al aire libre y estar rodeado de la naturaleza siempre me nutre y enriquece; es posible en ciudades como New York y estoy seguro que en cualquier parte del mundo, aun en tiempos pandémicos.

El “quédate en casa” es lo más recomendable, pero se ha vuelto insostenible ; hay que buscar maneras de esparcir la mente manteniendo sana distancia y las medidas sanitarias recomendadas, porque tendremos que lidiar con este virus por mucho más tiempo. No hay nada de malo en tomar el auto y manejar a las afueras de la ciudad y disfrutar de un día de campo, una caminata al aire libre o visitar los parques abiertos en tu ciudad. Si no hay gente cerca, es mejor.

En mi caso he decidido viajar el resto del verano, cerca de casa y no tanto; disfrutando de todo lo que pueda con las debidas precauciones, esperando que a través de esas experiencias pase del “Despertar” a estar despierto completamente. Sé que requerirá de mucho esfuerzo pero seguiré por el camino de disfrutar “las pequeñas cosas de todos los días”.

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